El Schulanfang, o Einschulung, es uno de los momentos más emocionantes en Alemania:
el primer día de clases en 1° básico.
Para celebrarlo, las familias regalan una Schultüte, un gran “cucurucho” lleno de sorpresas, dulces (Süßigkeiten) y buenos deseos para este nuevo comienzo.
En este taller familiar, padres, madres y/o hermanos crean una Schultüte personalizada para el niño o niña que vivirá su primer día de colegio.
La Schultüte se realiza combinando materiales alemanes y chilenos, respetando la tradición y dando espacio a la creatividad personal.
Juntos construiremos el cono, lo decoraremos con cariño y cerraremos esta tradición con un momento especial en familia.
La Schultüte no es solo una manualidad.
Es un ritual, un recuerdo y una experiencia compartida.
Muchas familias recuerdan este momento de su propia infancia escolar en Alemania, o de la de sus padres o abuelos,
ahora vivido junto a sus hijos en Chile.
Todo se desarrolla en un ambiente cálido, creativo e intercultural,
lleno de Freude / alegría, cercanía y acompañamiento respetuoso.
No hay presión, sólo tiempo para crear y disfrutar juntos.


¿Qué aprenderán?– El significado del Schulanfang y la tradición de la Schultüte.
– Técnicas simples para construir y decorar manualidades grandes.
– Vocabulario sencillo en alemán relacionado con el taller.
¿Qué construirán / crearán?
– Una Schultüte completa, firme, decorada y lista para regalar.
– Un diseño totalmente personalizado según los gustos del niño/a.
¿Qué se llevan emocional y prácticamente?
– Un recuerdo muy especial para el primer día de clases del alumno.
– Un momento significativo y preciosa experiencia intercultural en familia.

Los cucuruchos conocidos como Schultüten son una tradición alemana que nace en el siglo XIX.
Originarios de Turingia y Sajonia, las primeras Schultüten se documentan en Jena (1817), luego en Dresden (1820) y Leipzig (1836).
Mucho más tarde, alrededor de 1950, la tradición llegó también al oeste de Alemania.
En sus inicios, existía una idea muy dulce:
los niños creían que el profesor tenía un “árbol de conos de azúcar” (Zuckertütenbaum) escondido en la escuela.
Cuando esos conos “maduraban”, significaba que había llegado el momento de comenzar la aventura escolar.
Con el paso de los años, la costumbre se extendió desde las grandes ciudades a los pueblos más pequeños.
Hubo un período en que algunos maestros intentaron detenerla, porque el tamaño y el contenido del cono podían reflejar diferencias económicas entre las familias.
Sin embargo, el gesto era tan querido, esperado y lleno de emoción, que la Schultüte se quedó para siempre.
Hoy, la Schultüte sigue siendo una parte muy importante de la cultura alemana:
un símbolo de cariño, celebración y nuevos comienzos.
Y en este taller, esa tradición cobra vida en Puerto Varas, junto a las familias.

Co-Fundadora – Deutsch als Fremdsprache y manualidades tradicionales